Pan de Jamón y Navidad en la playa, Margarita – Venezuela

December 14, 2019

 

 

Navidad en la playa.

 

 

Hace unos años tuve la oportunidad de volver a mi tierra natal: Venezuela. Ese viaje fue una aventura completa, llena de cambios y cosas inesperadas. Al punto de que mi viaje de 3 semanas se convirtió en ¡6 meses!

 

La mayor parte de esos 6 meses viví con mis tíos y mis primos en Margarita. La isla de Margarita, se encuentra en la costa del noreste venezolano, en el Mar Caribe. También es conocida como “La Perla del Caribe”, por sus hermosas playas y paisajes. 

 

Mi tío Licho, o “papi” como lo llamamos, es un hombre lleno de amor, que disfruta la buena compañía, la buena comida, con un buen sentido del humor, amante de su familia, y no se detiene para ayudar y dar a quien sea que esta en necesidad. Mi tía Sonia, es una mujer alegre e inteligente, que le gusta el cafecito por las tardes y la lectura. Siempre ocupada, y curiosa por probar cosas nuevas. Mi tía tiene una risa contagiosa, mi papá dice que me parezco mucho a ella, y cuando yo rio a carcajadas siempre me dice: “¡Sonia, ¿A que hora llegaste?... Ya párate de reír Sonia!”

 

Ambos son profesores por vocación, retirados ahora, pero por muchos años dieron a las nuevas generaciones su amor, conocimiento y valores.

 

Mientras se extendió el tiempo de mi estancia, se acerco Diciembre, y como amante de la Navidad y las decoraciones, le pregunte a mi tía por su árbol de Navidad. Me llevo a la habitación en donde estaban las cajas de decoraciones navideñas y dijo que el árbol era muy grande y me mostró los adornos que tenia ¡Todo era tan bello! 

 

Me dijo que en otros años mis primas lo instalaban, pero estaban tan ocupadas este año que probablemente no podrían hacerlo, así que me ofrecí como voluntaria para ponerlo mientras sacaba todas las cajas de la habitación, y desempolvaba los adornos… jaja ¡Estaba determinada a hacerlo! Escuchando gaitas venezolanas – Gaitas es un estilo de música folclórica de un estado del país en particular: Estado Zulia, y durante las fiestas decembrinas se oyen por toda la nación, celebrando Navidad –

 

En unas cuantas horas, con la ayuda de mi tía y Luis, mi sobrino ¡La Navidad había llegado a la casa! Teníamos luces por toda la entrada, el árbol adornado y lleno de luces titilando y música navideña sonando al fondo. Fue tan bonito ver billar el rostro de mi sobrinita cuando vio las luces del árbol encendido, corriendo de un lado a otro, emocionada por la magia del arbolito. 

 

Mi hermano Jorge y su esposa Evita, habían planeado desde tiempo atrás viajar a Venezuela desde Mexico para esa Navidad. Querían pasar unas semanas en la isla visitando a mis tíos, ir a la playa y relajarse… y yo no estaba en sus planes. Ni tampoco estaba en los míos estar ahí. Pero las circunstancias cambiaron para mi, y coincidimos en la isla…  

 

Solo que con mi presencia, se sumaron otras visitas: mi hermano mayor, José; su familia, que viajaron desde nuestra ciudad natal hasta la isla para estar juntos! Mi primo Carlos que viajo desde otro puerto a visitar a sus padres y pasar tiempo con nosotros… al final del día ¡Éramos un montón de gente! Llenando la casa de mis tíos con nuestro ruido y risas, estábamos tan emocionados y felices de estar juntos después de tantos años… pero arruinamos la tan deseada “luna de miel” de mi hermano Jorge y su esposa Evita.

 

Fue una de las mejores navidades de mi vida, pero hasta el día de hoy sigo sintiéndome un poco culpable por interrumpir su “luna de miel”… Algún día lo compensare…

 

En medio de los preparativos y la emoción de los cambios de planes de ultimo minuto, ¡Ninguna otra cosa importaba, porque todos queríamos pasar tiempo juntos! Planeamos la cena, mi hermano José dijo que el haría las hallacas – hallacas son un tipo de “tamal” envuelto en hoja de plátano y se come tradicionalmente durante navidad en Venezuela - José y mi cuñadita son expertos haciéndolas, ¡Les quedan deliciosas! – Por cierto, tengo que pedirle su receta-. Mi tía hizo el pernil (pierna/lomo de cerdo), y si mal no recuerdo, una de mis primas la ensalada de gallina. 

 

Yo me ofrecí para hacer el pan de jamón. 

 

Por años viviendo fuera de Venezuela, en la nostalgia de estar lejos durante la temporada navideña aprendí a hacer pan de jamón, buscando recetas por todas partes, hasta que cree algo así como mi propia receta. 


Si estas familiarizado con noticias mundiales, sabras que Venezuela esta pasando por una crisis económica desde hace un tiempo. 

 

Tratamos de navegar la crisis en Venezuela. No podíamos conseguir por ninguna parte muchos ingredientes, incluyendo levadura, leche, jamón, tocino… (¡Todo para el pan! Jaja). Pero con la alegría que caracteriza a mi familia, nada detuvo la celebración y nuestra determinación de pasar un buen tiempo, y continuamos optimistas con los planes. Mis primos Carlos y Luis, no paraban de hacer bromas, endulzando el tiempo de la búsqueda de ingredientes, ese humor venezolano que sin importar las circunstancias, levanta el animo y el espíritu. Mis primas Ailec y Freyja movieron mar y tierra para conseguir los ingredientes, ¡Y lo lograron!

 

Mi bella cuñadita Carmen, que en aquel tiempo trabajaba en una panadería en mi ciudad natal – logro comprar un poco de levadura de algún panadero que conocía y, aunque no pudo acompañarnos para Navidad (precisamente por el trabajo en la panadería), nos envió un poco mi hermano José para que pudiéramos preparar el pan. ¡Fue la levadura mas preciada que mis manos han tocado! Ese pan tenia un toque de Carmencita.  

 


Dicen que las mejores cosas de la vida pasan cuando no se planean, y así fue aquella Navidad. Muy en el fondo creo que ese tiempo fue planeado en el cielo para nosotros, fue espontánea  llena de risas y diversión, hicimos buenas memorias. 

 

Ahora siempre que viene el tiempo de Navidad y empiezo a hornear el pan de jamón pienso en aquella navidad con parte de mi familia, lo recuerdo con tanto amor y pone una sonrisa en mi rostro. Aquella celebración en que todos pusimos un poco aquí y allá, en medio de las dificultades y tuvimos un bello tiempo juntos. ¡Fue inolvidable!

 

Les comparto mi receta del “Pan de Jamón” que básicamente es un pan relleno de sabores navideños. 

 

Hay personas a quienes no les gustan las pasas o las aceitunas, alguna vez hice un pan solamente con jamón, tocino y sustituí las pasas y aceitunas con queso crema (Filadelfia) y quedo delicioso. Sustituir el jamón por pavo también es una buena opción. 

 

Si eres venezolano y estas por el mundo leyendo esto, disfruta esta receta, espero que traiga animo a tu espíritu en donde quiera que estes. Si no eres venezolano, y es la primera vez que lees de este pan, trata de hacerlo, es delicioso y puede ser una adición deliciosa a tu cena navideña.

 

 

¡Feliz Navidad a todos!

 

 

PAN DE JAMON 

(10-12 personas)

 

 

INGREDIENTES:

 

 

Masa

 

3 cucharadas de levadura, pasta o granulada (45 gramos)

1/2 taza de agua tibia

1 cucharadita de azúcar 

1 libra de harina (1/2 kilo o 4 tazas)

3 cucharadas de azúcar 

3/4 cucharadita de sal 

6 cucharadas de mantequilla 

1 huevo 

1/2 taza de leche tibia (8 cucharadas)

Un puñado de harina, para enharinar la mesa

 

 

Relleno

 

1 cucharada de mantequilla derretida

1 libra de jamón en rebanadas (1 kilo)*

10 1/2 onzas de tocino (300gr) 

3 1/2 onzas de aceitunas (100gr) cortadas en mitades.

3/4 de taza de pasas

 

Barniz

 

1 yema de huevo 

1 cucharadita de azúcar 

 

*Aunque la receta es de jamón, sustituir el jamón por pavo es una muy buena alternativa. 

 

 

INSTRUCCIONES:

 

1. Coloca en un envase pequeño la levadura, el agua tibia y la cucharadita de azúcar. Revuelve ligeramente y cúbrelo dejándolo reposar en un lugar sin corriente de aire por alrededor de 30 minutos. 

 

2. En una mesa amplia para amasar y limpia, coloca toda la harina para crear un volcán: haz un hueco en medio, levantando bordes alrededor, y en el centro coloca la mezcla de la levadura con agua y azúcar. Añade la mantequilla y huevo, y usando las manos, lentamente mezcla los líquidos con la harina hasta que la consistencia sea suave y no sea muy pegajosa. 

 

 

 

 

3. Haz una bola y coloca en un envase amplio enharinado, cúbrela con un paño de cocina y deja reposar en un lugar sin corrientes de aire por alrededor de 2 horas, si es posible 3 horas – yo lo dejo dentro del horno sin prender -. Con este proceso, la levadura doblara su tamaño, por eso es importante colocarla en un envase lo suficientemente amplio tendrá espacio para doblar su tamaño. 

 

 

 

4. Una vez transcurrido el tiempo de reposo, la masa debió haber doblado tamaño. Colócala en la mesa enharinada y amasa con las manos por un minuto. Usando un rodillo enharinado, usando el peso de tu cuerpo, empuja y extiende la masa hasta crear un rectángulo alrededor de 30 x 50 (12x20 pulgadas), con un espesor uniforme de medio centímetro (1/4 pulgada).

 

 

No tiene que ser perfecto, pero trata de aproximarte a la forma lo mas que puedas.  

 

 

 

5. Extiende el jamón encima de la masa, colocando las aceitunas y el tocino en líneas perpendiculares al lado los lados mas cortos del rectángulo  – Me gusta colocarlo en tiras porque de esta forma aseguro que todos los trozos de pan tendrán un poco de tocino y aceitunas. – 

 

 

 

6. Esparce las pasas por toda la superficie

 

 

Y empieza a enrollar desde uno de los extremos del rectángulo, enrollando firmemente tipo “brazo gitano”.

 

 

Una vez que has enrollado hasta el otro lado, sella el borde con un poco de agua y enharina. Haz lo mismo con los extremos.

 

 

 

 

7. Con mucho cuidado, coloca el pan que ha tiene los extremos cerrados y sellados (con agua y enharinado) en una bandeja engrasada con un poco de mantequilla y enharinada, o cubierta con papel para hornear (papel sulfurizado/cookie sheets). Cuida que la orilla en donde se une la masa quede abajo del rollo.   

 

8. Con un tenedor y cuidadosamente, haz pequeñas perforaciones alrededor del pan y algunas en la parte de arriba. Esto ayudara a que durante la cocción del pan, no pierda su forma y permita la ventilación de aire.  

 

 

9. Cubre el pan con un paño de cocina y déjalo reposar en un lugar cubierto, sin corrientes de aire -yo lo dejo dentro del horno sin prender- de 3 a 4 horas. 

 

10. Pasado el tiempo de reposo. El pan debe haber incrementado su tamaño. Saca el pan del horno, si lo dejaste reposar ahí, y precalienta el horno a 400ºF (200ºC).

 

 

 

11. Una vez que el horno haya llegado a la temperatura deseada, coloca la bandeja con el pan por 20 minutos. 

 

12. Mientras tanto, bate un poco la yema de huevo y el azúcar. 

 

13. Pasados los 20 minutos, saca la bandeja del horno y con una brocha de cocina, cubre con la mezcla del huevo y azúcar toda la superficie del pan. Si no tienes brocha, puedes improvisar con un trozo de servilleta gruesa, cuidando que no deje residuos en la superficie del pan. Una vez cubierta la superficie, vuelve a meter el pan en el horno por 5 minutos mas.

 

 

 

14. Saca el pan del horno e inserta un palillo o cuchillo en uno de los lados, si sale limpio, esta listo el pan. Deja que enfríe un poco antes de servirlo.  

 

 

¡Buen provecho y Feliz Navidad!

 

 

 

 

 

 

 

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